La pintura erótica

La pintura erótica en su gloria desnuda.

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Lesbico entre Ninfas.

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Dalia-lila

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Nella parte posteriore!

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Deidad_dorada

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Branlette

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Erótica-boceto

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En la toilette

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La pintura erótica o Sicalíptica

La pintura erótica en el arte siempre ha estado intrínsecamente vinculada a la expresión, la pasión y la sensualidad, pero a lo largo de los siglos ha habido sorprendentemente pocas representaciones inequívocas del acto carnal en su gloria desnuda.

Los ejemplos más antiguos conservados de representaciones eróticas están en el paleolítico. Los seres humanos desnudos con características sexuales exageradas aparecen en algunas pinturas y objetos ya en el arte rupestre. Escenas de naturaleza sexual, han sido creadas por casi todas las civilizaciones, antiguas y modernas

El cuerpo y la sexualidad se convirtieron en prohibido e inmoral ; idea, aunque parezca increíble que perdura hasta nuestros días. Por eso estas imágenes para sacudirnos la cabeza y ahuyentar nuestros demonios.

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A pesar de lo que muchos creen, la época victoriana estuvo muy lejos de ser un periodo de recato y censura, al menos eso es lo que dejan ver estos cuadros.

Este artículo fue publicado originalmente por Diego Cera el 19 de octubre, 2017 y fue actualizado. 

La Perla revista

Vestidos grandes, hombres con cuellos de olanes y niños jugando alrededor de una fuente son definitivamente, lo único que devela nuestro pensamiento cuando nos detenemos a hablar sobre la época victoriana, además, claro, de sus costumbres, censura y los buenos modales que se interponen en un primer plano.

Gracias a nombres como William Etty, el telón de la censura decimonónico se derrumbó por completo dejando atrás los altos tejidos y los holanes para abrirle paso a una serie de cuerpos que deseaban —necesitaban— mostrarse al natural para eliminar todos los prejuicios que aún hoy los persiguen. Podríamos decir que su cuadro “Candaules, rey de Lydia, muestra a su esposa por sigilo a Gyges, uno de sus ministros”, es apenas la línea de inicio para adentramos a un mar de pinturas e ilustraciones que cuestionan las buenas costumbres que siempre habían sido relacionadas con la época victoriana.